<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?><?xml-stylesheet type='text/xsl' href='http://diarios.spaces.live.com/mmm2008-07-24_12.50/rsspretty.aspx?rssquery=en-US;http%3a%2f%2fdiarios.spaces.live.com%2fcategory%2fSue%c3%b1os%2brescatados%2ffeed.rss' version='1.0'?><rss version="2.0" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" xmlns:msn="http://schemas.microsoft.com/msn/spaces/2005/rss" xmlns:live="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:cf="http://www.microsoft.com/schemas/rss/core/2005" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"><channel><title>Solo son sueños...: Sueños rescatados</title><description /><link>http://diarios.spaces.live.com/?_c11_BlogPart_BlogPart=blogview&amp;_c=BlogPart&amp;partqs=catSue%25C3%25B1os%2brescatados</link><language>en-US</language><pubDate>Fri, 03 Oct 2008 19:21:02 GMT</pubDate><lastBuildDate>Fri, 03 Oct 2008 19:21:02 GMT</lastBuildDate><generator>Microsoft Spaces v1.1</generator><docs>http://www.rssboard.org/rss-specification</docs><ttl>60</ttl><cf:parentRSS>http://diarios.spaces.live.com/blog/feed.rss</cf:parentRSS><live:type>blogcategory</live:type><live:identity><live:id>772557603109190736</live:id><live:alias>diarios</live:alias></live:identity><cf:listinfo><cf:group ns="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" element="typelabel" label="Type" /><cf:group ns="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" element="tag" label="Tag" /><cf:group element="category" label="Category" /><cf:sort element="pubDate" label="Date" data-type="date" default="true" /><cf:sort element="title" label="Title" data-type="string" /><cf:sort ns="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" element="comments" label="Comments" data-type="number" /></cf:listinfo><item><title>Carta a una estrella</title><link>http://diarios.spaces.live.com/Blog/cns!AB8AD0BFDD9BC50!795.entry</link><description>&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Querida estrella…&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;En la madrugada de una noche cualquiera, cuando la noche acaba y el día clarea, te escribo estas líneas desde un rincón humilde de mi hogar. En él no hay lujos, ni tampoco muebles que destaquen ó sobresalgan. Sólo Una mesa donde tengo el PC, una silla de estudio, un pequeño sofá y una gran estantería llena de libros y discos de música de todo tipo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Aunque también hay algo más aquí cerca, a mi lado, y ese algo es una pieza barata de cerámica que representa a un viejito humilde sentado en un banco, con su boina calada, un pie calzado en un viejo zapato que deja ver sus dedos en una puntera abierta y el otro pie cubierto parcialmente por un calcetín roto posado sobre los restos de algo que en su momento quizás pudo ser un zapato.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Tiene la mirada perdida y un brazo se apoya en el respaldo del asiento de ese banco artificial. En el mismo, y muy cerca, están dos palomas esperando quizás la mano de nieve que baje a un bolsillo y saque del mismo unas miguitas de pan. Pero el viejito está quieto, quizás dormido, tal vez soñando y perdido en ese mundo de las ilusiones y las fantasías, en esta talla barata que tengo a mi derecha.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Yo también sueño, y puede que en momentos así, como estos de ahora en la madrugada, sueñe y lance las campanas de la fantasía al aire tratando que las mismas volteen la música celestial que deseo venga a mis oídos y también, ¡por qué no!, quisiera que ese sonido angelical llegara en estos primeros minutos del día a todos mis amigos, para que les embriaguen de amor y de paz.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Por lo demás, querida amiga, yo también disfruto con tus mensajes diarios en la noche y me siento cada vez más identificado con tu amistad. Leo detenidamente tus poemas, esos que dejas en el brillo intermitente que me llega de tu estrella; y te digo sinceramente que los mismos pueden carecer de muchas cosas pero hay algo de lo que están llenos y rebosan en su contenido hasta llegar a mi alma y ese algo es la sensibilidad que destilan todos tus versos, con los miles de mensajes diarios que me envías en ese brillo rutilante que emana de ti.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;¡No, no es frecuente hoy, en este mundo, encontrar estrellas así, con ese brillo y mensaje en el cielo!, por eso te lo digo y precisamente por eso doy gracias a Dios porque un día, la figura de tu estrella pasó a mi lado y tuve la fortuna de verte y charlar contigo en la noche.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Hablamos sobre el llanto y la alegría de la vida y ese llanto misterioso que parece emanar de las estrellas con su parpadeo constante y sus guiños; que elevando un poco la imaginación y la poesía parece que fueran los ojos llorosos de unos ángeles niños, que lloran desde el cielo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Entonces querida estrella, en aquel momento, quizás viste que quien estaba a tu lado llorando y compartiendo la alegría de la vida, no era una de las muchas estrellas que te acompañan en el cielo, sino que quien lloraba y reía era una persona humana, que se dirigía a ti, en la noche que estaba acabando, cuando el amanecer ya mostraba sus pálidos rasgos invitando a que las sombras se retiraran.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Desde entonces he seguido charlando en ratos como estos con aquella estrella, y esa estrella maravillosa que brilla en lo alto me cuenta cosas, me manda poemas y mensajes en sus tenues rayos y también sé de una manera clara, como la de su luz, que esa estrella tan sencilla es mi amiga en la noche y su recuerdo viene conmigo, en el día, como un faro y referencia en la costa de la vida.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;¿Qué más puedo pedirle a esta estrella amiga?... Creo que nada debo pedirla sino agradecer a Dios ese encuentro fortuito en la noche, donde ella, la estrella amiga, me enseñó la luz parpadeante de su alma, en la distancia del astro que se esconde, tras ese brillo y sus misterios.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;¡Ojalá yo sea capaz de corresponder a su amistad con la mía! estando cerca en el silencio de la noche, en ese diálogo y contemplación a través de la mirada y los sentidos, compartiendo ese cielo oscuro jalonado de estrellas, para que si en un momento dado, tú estrella amiga, necesitases compartir tu soledad y mi amistad, aunque solo sea para charlar en un monólogo, bajo la luz de la luna, puedas hacerlo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Poco más tengo que decirte estrella amiga que no sepas. Como siempre es un placer charlar contigo, hablarte así y percibir los destellos parpadeantes de tu faro. Sé que los mismos son como caminos que conducen a ese cielo, quizás como escalones que nos llevan a esa nube de los sueños, allí donde la vida se confunde y se recarga de misterios, pero donde a su vez, el alma, deja la frágil carga de recuerdos, para dormir a tu lado un dulce sueño, como este viejito de la pieza de cerámica que tengo a mi lado.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Querida estrella amiga, recibe en esta noche el abrazo de un amigo que desde la tierra te mira, te habla, te recuerda y te manda su cariño más sincero en el silencio.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Rafael Sánchez Ortega ©&lt;br&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;table cellspacing="0" border="0"&gt;&lt;tr height="8"&gt;&lt;td&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td valign="top"&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://blufiles.storage.live.com&amp;#47;y1pTl6Q6lDIrkAyK1kI14VDAQVDE4I5kHPBJ2ss0ffd1UFql7VLYYg00S01toUiB12wzTA52HO8gk4"&gt;&lt;img src="http://storage.live.com&amp;#47;items&amp;#47;AB8AD0BFDD9BC50&amp;#33;796&amp;#58;thumbnail" border="0"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;td width="15"&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=772557603109190736&amp;page=RSS%3a+Carta+a+una+estrella&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=diarios.spaces.live.com&amp;amp;GT1=diarios"&gt;</description><comments>http://diarios.spaces.live.com/Blog/cns!AB8AD0BFDD9BC50!795.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://diarios.spaces.live.com/Blog/cns!AB8AD0BFDD9BC50!795.entry</guid><pubDate>Fri, 18 Nov 2005 14:56:15 GMT</pubDate><slash:comments>20</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://diarios.spaces.live.com/blog/cns!AB8AD0BFDD9BC50!795/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://diarios.spaces.live.com/Blog/cns!AB8AD0BFDD9BC50!795.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2005-11-22T15:02:55Z</dcterms:modified></item><item><title>El vagabundo</title><link>http://diarios.spaces.live.com/Blog/cns!AB8AD0BFDD9BC50!692.entry</link><description>&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;La otra tarde, en el parque, mientras descansaba en el paseo escuchando los trinos de los pajaritos en este otoño dorado, observé a una persona, mal vestida y poco aseada, que caminaba lentamente y se paraba ante las papeleras para remover su contenido y buscar en ellas algo indeterminado y que al principio, por la distancia, no podía apreciar bien.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Poco a poco me pude dar cuenta de que era un vagabundo, la persona aquella, que revolvía el contenido de las papeleras como tratando de encontrar papeles en ellas que sacaba de las mismas y guardaba en una pequeña bolsa de plástico que llevaba en la mano.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;En algunas le vi sacar un periódico que alguien habría depositado mientras que en otras eran carteles de propaganda depositadas por los paseantes y que después de recibidas, apenas habían sido leídos y fueron a parar a ese destino para que los camiones de la limpieza los llevaran al basurero.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;El vagabundo caminaba lentamente y venía hacia mi banco. Al llegar a mi lado una mirada se alzó de sus ojos y sin decir una palabra se sentó en el banco donde me encontraba.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Yo miré su ropa vieja y sucia, vi sus manos estropeadas que necesitaban un lavado, quizás por estar escarbando en las papeleras, y quizás también porque nuestra figura no necesitaba ese lavado. Sentí su olor cercano, un olor a ropa sucia y sin lavar desde hacía tiempo y percibí el sudor que estaba adherido a las mismas.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;En principio estuve tentado de levantarme y marchar a buscar otro lugar pero algo me detuvo. No fue curiosidad ni nada por el estilo, pensé que no tenía que huir de un semejante, de un ser humano, que simplemente acababa de sentarse a mi lado en el banco del parque.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Efectivamente era un vagabundo tal y como había intuido al ver su figura. Tenía la barba crecida y sin afeitar desde hacía tiempo, su pelo era espeso y lo llevaba revuelto como indicando que en el mismo hacia tiempo no había pasado un peine.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Llevaba un viejo abrigo gris que parecía de cuadros con las mangas rasgadas. Tenía los hombros caídos, sus pupilas huidizas parecían no mirar a nada ni a nadie. Su calzado consistía en unos zapatos rotos por los que se veían unos calcetines verde oscuros, no tenía cordones en los mismos y unas cuerdas los suplían. Sus pantalones también eran grises, pero de un gris oscuro, ó al menos eso me pareció y creí ver que no llevaba correa y que al igual que los zapatos los sujetaba en su cintura con unas cuerdas.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Pensé muchas cosas en aquel instante. Quería decirle algo, no sé, comunicarme con él, hablarle de lo que fuera, pero no me atrevía. De pronto un reloj dio unas campanadas y unas palomas volaron asustadas. El vagabundo volvió su cara hacia mí y me dijo:&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;-Las siete.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;-Sí, son las siete, -le contesté.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Entonces, en ese breve momento en que pronunció aquellas palabras y volvió su rostro hacia mí, miré sus ojos y vi unas pupilas azules que me miraban. Parpadeé incrédulo pues no esperaba encontrar nunca que un vagabundo, quizás un mendigo, pudiera tener unos ojos azules.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Pero allí estaba aquel vagabundo, con sus pupilas azules, sentado a mi lado, a las siete de la tarde, quizás esperando que yo me marchara para tumbarse en el banco y hacer del mismo su lugar de refugio en la noche que poco a poco se iba acercando.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;De pronto, movido quizás por un impulso altruista traté de repartir mi tiempo y darle una limosna.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;-¿No le gustaría tomar un café?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Me miró y contestó:&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;-A quien le amarga un dulce.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Llevé mi mano al bolsillo y saqué unas monedas para dárselas. El las tomó y me dijo:&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;-Gracias, amigo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;-No tiene porqué dármelas, señor, -le contesté.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;-Pero, ¿sabes una cosa? -me respondió-, hubiera preferido algo diferente.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;-¿Qué es lo que hubiera usted preferido?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;-Quizás algo tan sencillo como que me hubieras invitado al café en la cafetería de la esquina.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;No supe que contestarle. No estaba preparado para esa respuesta tan sencilla y tan directa. Además me di cuenta de que yo le estaba tratando de usted, mientras que él, el vagabundo me respondía de tú, como si me conociera de toda la vida.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;-¿Es pedir mucho, quizás, amigo mío, el que me invite a un café, en ese local?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;-No, creo que no señor -le respondí-. ¿Quiere que vayamos a la cafetería?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;El vagabundo volvió a mirarme con una sonrisa en sus labios.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;-No, amigo. Yo no puedo ir allí, ya lo sabes. No me dejarían entrar y tú te sentirías incómodo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;-Pero...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;-Gracias amigo. La intención es suficiente.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;-Si usted quiere... -balbuceé con torpes palabras-.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;-No es necesario. Me has dado más dinero que el que cobran por un simple café. Sólo quería saber tu intención.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;-No le entiendo, -respondí- ¿qué ha querido decirme entonces con lo de invitarle a la cafetería?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;-No te preocupes, ¡que tengas una tarde feliz, en este otoño!&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Se levantó y con su paso cansino empezó a alejarse, mientras yo me encontraba inquieto. Sentía que algo no había hecho, que había faltado o fallado en algo a aquella persona que se alejaba de mí.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Mientras le veía alejarse, me preguntaba si en realidad el mendigo era él, la figura vestida como aquel pordiosero, ó si el auténtico mendigo era el que se quedaba sentado en el banco del parque pasadas las siete de la tarde.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Habían pasado unos minutos desde que sonaron las campanadas de las siete en el reloj. Las palomas ya había vuelto nuevamente al parque y todo cobraba la normalidad. Miraba la figura del vagabundo que se alejaba y que seguía rebuscando en otras papeleras. Aquel mendigo de ojos azules, que algo me recordaban...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;-Sí, por fin... -me dije-. Son como las de un ángel que he visto hace días en una postal.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Me estremecí al pensar en esto y también me levanté para volver a casa. Quizás un ángel había pasado a mi lado en vez de un vagabundo y no le supe ver ni atender como persona y ser humano. Aunque quizás todo fue un sueño, y nada de esto había sucedido. Pero ya era tarde. El vagabundo había desaparecido del parque y nunca lo sabría.&lt;br&gt; &lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Rafael Sánchez Ortega ©&lt;br&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;table cellspacing="0" border="0"&gt;&lt;tr height="8"&gt;&lt;td&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td valign="top"&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://blufiles.storage.live.com&amp;#47;y1pcurPnWBUn4sn69vfyeFJGnPUV-U32F3jJkwavnuTEtaTFVf9Jmq0CXI_Dz-yV4JG8d8_BN33zkk"&gt;&lt;img src="http://storage.live.com&amp;#47;items&amp;#47;AB8AD0BFDD9BC50&amp;#33;693&amp;#58;thumbnail" border="0"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;td width="15"&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=772557603109190736&amp;page=RSS%3a+El+vagabundo&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=diarios.spaces.live.com&amp;amp;GT1=diarios"&gt;</description><comments>http://diarios.spaces.live.com/Blog/cns!AB8AD0BFDD9BC50!692.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://diarios.spaces.live.com/Blog/cns!AB8AD0BFDD9BC50!692.entry</guid><pubDate>Tue, 25 Oct 2005 01:36:47 GMT</pubDate><slash:comments>8</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://diarios.spaces.live.com/blog/cns!AB8AD0BFDD9BC50!692/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://diarios.spaces.live.com/Blog/cns!AB8AD0BFDD9BC50!692.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2005-10-27T05:27:41Z</dcterms:modified></item></channel></rss>