<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?><?xml-stylesheet type='text/xsl' href='http://diarios.spaces.live.com/mmm2008-07-24_12.50/rsspretty.aspx?rssquery=en-US;http%3a%2f%2fdiarios.spaces.live.com%2fcategory%2fViajes%2ffeed.rss' version='1.0'?><rss version="2.0" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" xmlns:msn="http://schemas.microsoft.com/msn/spaces/2005/rss" xmlns:live="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:cf="http://www.microsoft.com/schemas/rss/core/2005" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"><channel><title>Solo son sueños...: Viajes</title><description /><link>http://diarios.spaces.live.com/?_c11_BlogPart_BlogPart=blogview&amp;_c=BlogPart&amp;partqs=catViajes</link><language>en-US</language><pubDate>Fri, 03 Oct 2008 19:21:02 GMT</pubDate><lastBuildDate>Fri, 03 Oct 2008 19:21:02 GMT</lastBuildDate><generator>Microsoft Spaces v1.1</generator><docs>http://www.rssboard.org/rss-specification</docs><ttl>60</ttl><cf:parentRSS>http://diarios.spaces.live.com/blog/feed.rss</cf:parentRSS><live:type>blogcategory</live:type><live:identity><live:id>772557603109190736</live:id><live:alias>diarios</live:alias></live:identity><cf:listinfo><cf:group ns="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" element="typelabel" label="Type" /><cf:group ns="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" element="tag" label="Tag" /><cf:group element="category" label="Category" /><cf:sort element="pubDate" label="Date" data-type="date" default="true" /><cf:sort element="title" label="Title" data-type="string" /><cf:sort ns="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" element="comments" label="Comments" data-type="number" /></cf:listinfo><item><title>Los sueños</title><link>http://diarios.spaces.live.com/Blog/cns!AB8AD0BFDD9BC50!598.entry</link><description>&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Cuando el silencio es profundo, la respiración acompasada, el pulso firme y rítmico y el alma siente intensamente se puede decir que la persona que así vive está sumida en el mas dulce y profundo de los sueños.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Y ciertamente es así, porque ¿cómo se puede definir tanta paz interior, tanta belleza como desfila intermitentemente por la pupila y ese caldo de cultivo que hace rebosar incesantemente los bordes del corazón enamorado de la vida, de las gentes, de la naturaleza y por supuesto del amor, hasta llenar de recuerdos el alma?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Sí, y lo más grande de todo es que esos recuerdos perdurarán a través del tiempo, a pesar de las penas y dificultades de la vida. Estarán más allá de la vida de la propia persona y serán su válvula de escape cuando lleguen los momentos difíciles en esos días que toda persona tiene, cuando su referente y el faro que buscan se vea confuso y acaso se aleje.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Será entonces cuando busquen en su zurrón los recuerdos maravillosos de esos días pasados. Esas mañanas de color azul oscuro, cuando el sol nacía y despertaba sobre los campos verdes y los montes plagados de pinos. Seguirán recordando aquel otro color azul claro del mediodía, cuando el sol calentaba la tierra llevando a la misma la caricia tierna del amante que con sus rayos arrullaba a unas criaturas que buscaban la sombra y el descanso bajo la copa de los árboles del monte.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Y también, en esos momentos, se echará mano a esos instantes fugaces de los atardeceres inolvidables, aquellos en los que el sol rompía el azul de la tarde para cubrir la bóveda celeste con un manto color violeta, antes de retirarse en el horizonte para dejar paso al color azul oscuro y negro de la noche, donde solamente rompía su negrura el brillo parpadeante y fugaz de las estrellas nacientes.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;¿Y cómo olvidar el brillo de estos astros, en forma de soles diminutos a los que llamamos estrellas, cuando en la noche nos envuelven con su canto nocturno? ¿Es que acaso no sabemos que las estrellas hablan y cantan en la noche para todos nosotros?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Pues bien, hubo una vez un poeta que pudo ver todo esto, que gozó de ese espectáculo maravilloso, que se fundió con el azul de ese cielo desde el amanecer hasta el anochecer un día y otro y así durante un tiempo que parecía eterno e interminable y del que no deseaba regresar.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Un día bajando de esas montañas, en una tarde calurosa, buscó en un río cercano un pozo donde poder bañarse y dar a su cuerpo el frescor que el mismo reclamaba y necesitaba. Y así recordaba ahora aquella tarde, en la que robó un tiempo precioso a las truchas que estaban en aquel estanque para nadar en sus aguas, las mismas que daban paso a los salmones que subían por ellas, río arriba, en esa lucha frenética por la vida y supervivencia de la especie.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Una noche aquel poeta despertó. Sin darse cuenta sus pasos lo condujeron hacia afuera y le trasladaron a las puertas del refugio donde se quedaba. Salió a la calle y en la noche vio a los ángeles hablarle, porque efectivamente cada estrella que iluminaba el cielo con su brillo parpadeante le estaba hablando y le decían mil cosas a la vez. Y esas cosas, esas palabras no venían de las estrellas, sino de los ángeles, que ocultaban cada una detrás de su luz parpadeante.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Y nuestro hombre, ese poeta soñador, dejó de soñar para sentir la realidad, para notar el escalofrío que recorre el cuerpo al percibir el sonido de las estrellas cuando te hablan, cuando te susurran quedamente tantas cosas, cuando te dicen que las sigas y que marches con ellas a sus reinos.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Y aquel hombre, nuestro poeta, paró el reloj del tiempo para dejar de soñar. Y lo hizo así precisamente para vivir intensamente aquel momento, para dejar su cuerpo impregnado con el estremecimiento que aún recorría su cuerpo por todo aquello que estaba presenciando y para que su alma quedara sellada con tantas sensaciones de dulzura y amor, que nunca nadie, ni las personas, ni el destino ni aún la vida misma pudiera arrancarlas de su corazón.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Se dio cuenta de que aquel recuerdo vivido y sentido tenía que ser como una raíz fuerte y firme que hiciera crecer el lazo inolvidable que le recordara que su Destino y su Vida estaban cosidos a ese momento sublime, aquel donde se había encontrado con ese cielo y esas estrellas, aquel en que había dejado de soñar para vivir profundamente.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Y pasó el tiempo, ese enemigo cruel que poco a poco nos invade y nos acosa. Nuestro hombre, el poeta y soñador, aquel que durante unos días dejó de soñar para vivir solamente, volvió de nuevo a la vida, volvió así a la realidad regresando con ello a sus sueños.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Una tarde, como esta, buscó el embrujo de la música, miró por la ventana observando un cielo azul claro y con nubes, paseó la mirada por su entorno contemplando libros que esperan ser leídos, cuadernos en blanco que piden ser escritos, y entonces con un suspiro salido de su alma volvió a tomar el reloj del tiempo, aquel que mide los segundos de la vida, le dio cuerda y le puso en movimiento.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Y así nuestro hombre, aquel poeta, dejó de vivir para volver a soñar eternamente. Ahora podría enfrentarse primero al otoño dorado que llegaba con toda su carga de misterios y nostalgias y luego, más adelante para abrir las puertas al padre invierno; a ese invierno blanco, que como todos los años llamaría a su puerta y vendría hasta su hogar para contarle mil secretos.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;De esta manera el escritor, el poeta, compartiría sus viajes y vivencias, aunque fuera solo en sueños con el otoño ya cercano, y soñarían ambos con perderse por los montes mientras se fundían en un abrazo interminable con las hojas caídas de las hayas y los robles que venían dulcemente a tejer la alfombra dorada de los mil caminos interminables en busca del padre invierno, que dentro de unas semanas llegaría para cubrir las sendas y caminos, tapando de nieve aquella alfombra y para hacer mas blanco y puro el mundo de los sueños.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Por eso el reloj de la vida recobró su tic-tac nuevamente, avanzando sus manecillas como siempre, mientras el hombre, el poeta, volvía a soñar profundamente, con su mundo, con sus gentes, con sus sueños retenidos y guardados, celosamente para siempre.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font color="#0000ff" size=3&gt;Rafael Sánchez Ortega ©&lt;br&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;table cellspacing="0" border="0"&gt;&lt;tr height="8"&gt;&lt;td&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td valign="top"&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://blufiles.storage.live.com&amp;#47;y1poK7WaNPwdrPsrSyv6w-hPdzbUhe-YGCVY0j36dTAlekNHhJv5A__6X52iccVcgzZN0fxb9A0qgQ"&gt;&lt;img src="http://storage.live.com&amp;#47;items&amp;#47;AB8AD0BFDD9BC50&amp;#33;599&amp;#58;thumbnail" border="0"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;td width="15"&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=772557603109190736&amp;page=RSS%3a+Los+sue%c3%b1os&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=diarios.spaces.live.com&amp;amp;GT1=diarios"&gt;</description><comments>http://diarios.spaces.live.com/Blog/cns!AB8AD0BFDD9BC50!598.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://diarios.spaces.live.com/Blog/cns!AB8AD0BFDD9BC50!598.entry</guid><pubDate>Wed, 28 Sep 2005 01:15:35 GMT</pubDate><slash:comments>12</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://diarios.spaces.live.com/blog/cns!AB8AD0BFDD9BC50!598/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://diarios.spaces.live.com/Blog/cns!AB8AD0BFDD9BC50!598.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2005-10-08T14:15:40Z</dcterms:modified></item><item><title>La laguna azul</title><link>http://diarios.spaces.live.com/Blog/cns!AB8AD0BFDD9BC50!418.entry</link><description>&lt;img height=0 loop=infinite dynsrc="http://www.ladyjayes.com/heart-will-go-on.wav" width=0 border=0&gt; 
&lt;p&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#3366ff" size=3&gt;Acudió aquel día a la montaña, en realidad lo hacía habitualmente, a buscar la paz y el equilibrio. Allí se comprobó la cantidad de águilas y buitres que pasaban por el cielo, con su vuelo elegante dejándose deslizar por los corredores que forman las corrientes de aire mientras otean la presa que abajo pasta sin saber que pueden ser el alimento de las rapaces.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#3366ff" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#3366ff" size=3&gt;Pero mientras éstas pasean con elegancia, sus plumajes por los cielos planeando en un baile constante, mientras buscan a la vez el sustento para ellas y sus crías él acudía a las montañas a encontrar la paz que allí se respira y ese algo que le transporta a unos espacios distintos y diferentes, donde la comunión con la naturaleza es algo real ya que lo palpa y lo vive intensamente hasta el punto de que esa visión se convierte en una especie de sustento para el alma hambrienta de espacios naturales y deseosa de encontrar el camino hacia los sueños.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#3366ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font color="#3366ff" size=3&gt;Poco a poco subió los dos montes, de dos mil metros cada uno aproximadamente, que había previsto. El tiempo era bueno, con temperatura veraniega, y aunque en la primera de las subidas soplaba una brisa fría, la misma refrescaba y a la vez ayudaba a caminar haciendo menos fatigoso el desplazamiento, y de esa forma podía disfrutar de todo el paisaje que le rodeaba a medida que iba ganando altura hacia las cumbres.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#3366ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font color="#3366ff" size=3&gt;La carencia de nubes hacía que el paseo fuera una maravilla con la recepción de unas vistas impresionantes de toda la cordillera, que le enseñaba su parte sur, parcialmente nevada. &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#3366ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font color="#3366ff" size=3&gt;Después de subir la segunda cima bajó a comer a una laguna pequeña que se forma en el circo de la misma y que la gente del lugar llama &amp;quot;El pozo de los buitres&amp;quot;. Allí se bañó en el azul de sus aguas, chapoteando y buscando la frescura de las mismas. Su cuerpo se impregnaba entre ellas como buscando el abrazo en las mismas, un abrazo extensivo a esas gotas de agua que hasta hace poco habían formado la nieve caída en el invierno y primavera  y que habían estado blanqueando los lugares cercanos a esa laguna de aguas azules.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#3366ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font color="#3366ff" size=3&gt;&amp;quot;La Laguna azul&amp;quot;, -pensó- ¿Cómo sería esa laguna unas semanas atrás, cuando la nieve la rodeaba, e incluso se extendía por sus aguas ahora azules y cristalinas? Seguro que el hielo habría sido el vestido, también blanco, que cubría la superficie de estas aguas azules por donde ahora él ahora nadaba y se dejaba mecer, de vez en cuando, mientras miraba el cielo y veía en lo alto volar a las águilas y buitres cercanos.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#3366ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font color="#3366ff" size=3&gt;Era un día ideal, de esos que siempre quedan grabados en la retina, ya que esos momentos vividos son únicos e inolvidables y se recuerdan en cantidad de ocasiones como una página vivida intensamente en ese baúl de los recuerdos y en ese mundo donde la fantasía se mezcla con los sueños.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#3366ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font color="#3366ff" size=3&gt;La paz que allí se respiraba, la tranquilidad, la ausencia de un mundo tan lejano y a la vez tan cercano, pero manteniendo el espíritu aislado y solo en contacto con la naturaleza... La verdad es que cuando  bajaba de estos lugares a la civilización, a su mundo y a su vida diaria, volvía como vulgarmente se dice &amp;quot;con las pilas cargadas&amp;quot; y como si una persona nueva acabara de volver a la vida.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#3366ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font color="#3366ff" size=3&gt;Solo que hoy volvía con un recuerdo diferente, el de esa &amp;quot;Laguna azul&amp;quot;, cargada del color especial de los sueños. Ese color azul añil que tantos recuerdos había dejado en el pasado, en su alma, estaba allí, formaba el colorido especial de aquellas aguas destiladas de la nieve que él pudo abrazar mientras nadaba.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#3366ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font color="#3366ff" size=3&gt;Y ahora mientras descansaba en su casa, después de la dura jornada, soñaba con aquel lugar y aquel día. Un lugar lleno de paz y un día donde los sueños estuvieron planeando con las águilas y buitres por los cielos en aquella danza misteriosa y fascinante, como si una sinfonía mágica hiciera que las aves y los sueños se juntaran para ver desde lo alto la &amp;quot;Laguna azul&amp;quot; que abajo invitaba con sus aguas cristalinas y trasparentes, formando la música maravillosa, que ahora, en el descanso, embriagaba sus sentidos en un recuerdo inolvidable.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font color="#3366ff" size=3&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font color="#3366ff" size=3&gt;Rafael Sánchez Ortega ©&lt;br&gt;&lt;/font&gt;&lt;div&gt;&lt;table cellspacing="0" border="0"&gt;&lt;tr height="8"&gt;&lt;td&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td valign="top"&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://blufiles.storage.live.com&amp;#47;y1ptL6z2ME4huabIJ-mDQv3kCxTijUp2AzRDevcdR4ozsFkCTbeQF50ahOAiA6h-ZB2zmTCwLEhNr4"&gt;&lt;img src="http://storage.live.com&amp;#47;items&amp;#47;AB8AD0BFDD9BC50&amp;#33;419&amp;#58;thumbnail" border="0"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;td width="15"&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=772557603109190736&amp;page=RSS%3a+La+laguna+azul&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=diarios.spaces.live.com&amp;amp;GT1=diarios"&gt;</description><comments>http://diarios.spaces.live.com/Blog/cns!AB8AD0BFDD9BC50!418.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://diarios.spaces.live.com/Blog/cns!AB8AD0BFDD9BC50!418.entry</guid><pubDate>Mon, 11 Jul 2005 16:05:15 GMT</pubDate><slash:comments>5</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://diarios.spaces.live.com/blog/cns!AB8AD0BFDD9BC50!418/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://diarios.spaces.live.com/Blog/cns!AB8AD0BFDD9BC50!418.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2005-07-12T16:04:08Z</dcterms:modified></item></channel></rss>